Mi secreto – Relato erótico

Mi secreto

Mi amor anoche no pude dejar de pensar en la tarde que pasamos juntas. Esos versos, esa forma de acariciar mi cuerpo, esa manera de tocarme delicada pero apasionada, esa forma de comer mi coñito humedecido por tus delicadas manos notando tu lengua dentro de mí, jugando con mi excitado clítoris. Acabé tan excitada que en mi cama no pude evitar masturbarme. Imaginaba que eran tus dedos los que me tocaban, tus labios acariciaban mis labios mientras bajaba lentamente hacia mis pechos.

Mientras jugaba con mi cuerpo excitado no podía evitar susurrar tu nombre, lentamente empecé a bajar de mis pechos a mi vagina y empecé a acariciarme lentamente mientras se humedecía imaginando tus caricias.

Introduje mis deditos lentamente y empecé a jugar con mi dedo gordo con mi hinchado clítoris. Seguí masturbándose imaginando que eran tus dedos los que lo hacían acariciando mi clítoris lentamente mientras con la otra mano acariciaba mis calientes pechos y mis duros pezones. Cada vez noto mi coño más humedecido, pero me toco despacio, disfrutando del momento, imaginando que es mi lengua la que lo recorre tus suave y cálida rajita.

– Sigue así cariño, comeme el coño como tú sabes, que me gusta matarme de placer… ¡más quiero más! ¡sigue cariño no pares de comermelo!-

Siento que me voy a correr… ¿quieres que me corra para ti mi amor? – Si-

Empiezo a masturbarse cada vez más deprisa mientras noto tu lengua en mi coño caliente. Me introduzco los dedos hasta el fondo de mi muy humedecido coño y empiezo a tocarme cada vez más deprisa. Noto que me voy a correr esto cachondísima y muy húmeda… -sí sí sí ¡díos!

Tengo el mejor orgasmo de mi vida pensando en ti mi amor, mi vida, mi amor secreto. Tengo otro delicioso orgasmo mientras me imagino que eres tu la que me follas y mientras me susurrabas lo mucho que te gusta follar conmigo a espaldas de mi marido, lo mucho que te excitan esas miradas furtivas mientras estoy con él en ese lugar donde nos conocimos. Esos polvos a escondidas en casa mientras él está trabajando, esas excusas tontas cuando viene antes a casa. Mi amor me encanta esos momentos que pasamos juntas jugando delante de la gente aunque disimulando, ya sabes que en este pueblecito es muy difícil guardar un secreto y tú eres mi secreto mi gran y apasionado secreto.

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